
1. Hace algo más de un año, fui con Rob al Teatro Español a ver al gran Nacho Aldeguer en Cyrano de Bergerac. Y tuvimos un vecino de palco con caché: Raphael.
2. Al cantante le encantó. Tanto que cuando terminó la función se levantó y aplaudió efusivamente al elenco. Pasaron los minutos, se bajó el telón, se volvió a abrir, se cerró de nuevo… y allí seguía Raphael, de pie, dando palmas como poseso y mirando fijamente al escenario. De hecho, creo que nos fuimos y ahí continuaba él, inmóvil, regocijándose en su aplauso. Así son los mitos.
3. Ayer, en Nochebuena, una Navidad más Televisión Española nos brindó un especial del cantante. Esto no es nada nuevo, lo llevan haciendo muchos años, e incluso, el año pasado nos colaron una reposición como si fuera estreno de prime time. Qué cosas.
4. Dirigido por Santiago Tabernero, el especial fue bastante lucido visualmente, el plató (Estudios Buñuel) molaba a nivel escénico. Bueno, vale… no vamos a negar que se pasaron con los arbolitos, labios y demás florituras plantadas en pantalla. Tanto dibujito hippie logró hacernos sentir los efectos de un tripi.
2. Al cantante le encantó. Tanto que cuando terminó la función se levantó y aplaudió efusivamente al elenco. Pasaron los minutos, se bajó el telón, se volvió a abrir, se cerró de nuevo… y allí seguía Raphael, de pie, dando palmas como poseso y mirando fijamente al escenario. De hecho, creo que nos fuimos y ahí continuaba él, inmóvil, regocijándose en su aplauso. Así son los mitos.
3. Ayer, en Nochebuena, una Navidad más Televisión Española nos brindó un especial del cantante. Esto no es nada nuevo, lo llevan haciendo muchos años, e incluso, el año pasado nos colaron una reposición como si fuera estreno de prime time. Qué cosas.
4. Dirigido por Santiago Tabernero, el especial fue bastante lucido visualmente, el plató (Estudios Buñuel) molaba a nivel escénico. Bueno, vale… no vamos a negar que se pasaron con los arbolitos, labios y demás florituras plantadas en pantalla. Tanto dibujito hippie logró hacernos sentir los efectos de un tripi.
5. Raphael estuvo sobreactuadamente inmenso, como nos tiene acostumbrados. Y, una vez más, demostró (aunque él lo niegue) que era seguidor de Crónicas Marcianas. Se nota en su forma de llevar el ritmo de la gala. Vamos, que hasta inconscientemente imitaba un pelín a Sardá y todo.
6. En el escenario también estuvieron, un susurrante Papito (Raphael le tapaba todo el rato con su voz), Alaska aprendiéndose la letra, duetos sobrenaturales con Rocío Jurado y Rocío Durcal o la mismísima Paloma San Basilio, vieja conocida de especiales navideños (y no navideños) de la casa. Lo malo: a La San Basilio se le olvidó su chándal-espacial-aeróbico y, claro, no dio saltitos. Lástima.

0 ALUDIDOS:
Publicar un comentario en la entrada