24/02/09

La llave de la buena racha de TVE

1. Me he encontrado con mi viejo llavero de TVE. Lo había olvidado. Tiene ese viejo logotipo descolorido. Tiene aquella caja de color azul desgastada.

2. Así estaba Televisión Española: desgastada, descolorida. En cambio, ahora la tele pública parece renacer. Está acertando con casi todos sus estrenos y ha sabido resucitar espacios que parecían quemados. ¿Cuáles son algunas de las claves del auge de La 1?

3. Tener una parrilla estable, con unos pilares de programación sólidos, siempre tiene recompensa a medio y largo plazo. Para lograr una audiencia fiel es necesario que los espectadores tengan requetemuy clarito “qué”, “cuándo” y “cómo” emiten las cadenas sus programas. Sin mareos. Sin rompecabezas. Somos gente de costumbres.

4. Por eso es necesario programar bien. En los últimos tiempos, los nervios de las privadas por el share les están llevando a tomar decisiones precipitadas, muy equivocadas, con cero sentido común y, a veces, hasta suicidas. Algunos programadores están cometiendo errores de manual (inconcebibles) que sorprenden a propios y extraños. TVE, sin proponérselo, ha salido beneficiada.

5. No podemos olvidarnos de una de las columnas vertebrales: los informativos. La marca Telediario se ha fortalecido renovándose, probando elementos nuevos, con unos grafismos más completos y, por supuesto, con una información más independiente. Mientras, sus más cercanos competidores se han centrado en experimentos que olvidan, muchas veces, qué es “informar” en beneficio de la espeluznante-noticia.


6. Televisión Española cuida la imagen. No sólo ha renovado los logos, en TVE ya vemos todas las series en alta definición. Y eso marca la diferencia. Mucho. Es más creíble un Águila Roja en HD que un Acusados en televideo. Los espectadores lo notan. No hay marcha atrás.

7. Siempre que sucede un gran acontecimiento la gente va en masa a La 1 y sus responsables están intentado sacar un beneficio extra a esa fidelización de cinco décadas. Lo están logrando. Además, las ficciones nostálgicas son un filón para la pública. La historia no vende, los recuerdos mitificados sí.

8. Aunque, probablemente, ahora la mayor fortaleza de TVE está en la debilidad del contrario. Quizá, por eso, el liderazgo mensual de La 1 está siendo agridulce, ya que las cadenas privadas están presionando al Gobierno para conseguir una televisión pública débil, reducida a un simple servicio público… una televisión pública prácticamente muerta.

9. La función de las teles públicas no está sólo en hacer documentales, programas divulgativos o informativos. Ni mucho menos. Hacer un buen servicio a los ciudadanos también es atreverse con el espectáculo. Y eso se consigue creando, innovando, reinventándonos…. Pero esas tres palabras, hoy por hoy, suelen ser incompatibles con las leyes del mercado.

10. A las cadenas privadas les cuesta probar nuevas tendencias... les cuesta arriesgar. Pocas veces quieren jugársela. Ahí es donde los medios públicos tienen que empezar a trabajar.

11. Olvidémonos de una radio televisión pública políticamente correcta. Ha llegado la hora de inventar, de abrir los ojos... ha llegado la hora de volver a hacer TELEVISIÓN con mayúsculas.

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