21/06/09

Química o química: esa es la cuestión

1. Hace unos meses escribí sobre Anna Simón, me había llamado la atención su talento a la hora de comunicar. Desconocía lo que me iba a venir encima...

2. Los resultados de audiencia de esta miniweb se llenaron de un chaparrón de personas buscando datos de Anna. Algunos inemitibles, otros (la mayoría) interesándose por su trayectoria profesional (por cierto, también, hay un infiltrado que no para de poner en Google “piernas de Noemí Galera” y lo peor: termina entrando aquí ¡No sé por qué!)

3. A Anna Simón ya le vimos poniendo voz de teletienda en Estas no son las noticias, pero su salto a la popularidad ha sido, junto con Ángela Fuente, en Los mejores años. Normal. Lógico.

4. Este programa podía parecer, en un principio, un espacio casposo y rancio: ¡ni mucho menos! Los mejores años de nuestra vida es, practicamente, un formato redondo en escaleta, ritmo, espontaneidad, revivals (qué gran palabro) y, sobre todo, química. Mucha química.

5. Y es que han logrado transmitir un imprevisible buen rollito que traspasa la pantalla hasta dejarte pegado al televisor. En eso Sobera siempre pone mucho de su parte… Ainhoa Casado (directora del programa) también. Ese es el secreto: tener chispa cómplice de esa que se echa un pelín en falta en la tele-sosa-clónica que nos está tocando vivir.

6. Ojalá los Señores de las Cadenas se atrevan a producir más programas así. No sólo de series vive el audímetro. Ha llegado la hora de arriesgar por el telespectáculo de prime time.

7. Aunque, al poder ser, sin dar alas a los ojos de Marujita Díaz. Demasiado para el cuerpo. Aish.

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