1. Vale, venga... voy a contar mi batallita con Michael Jackson...2. Hace muchos pero que muchos años fui a Disneyland París. Aunque entonces se llamaba Eurodisney. Gran nombre. Allí decidimos montarnos en el tren que recorre una antigua mina (Big Thunder Mountain). Vamos, una montaña rusa.
3. Había una cola eterna, aunque nosotros fuimos valientes y esperamos. A pesar de que a mí me acongojaba esa atracción (bueno, esa y todas las que se movían).
4. Pasó más de una hora y la fila no avanzaba. La paciencia empezaba a agotarse entre los visitantes. De repente, escuchamos a unos prototípicos argentinos gritar: “¿viste? Michael Jackson”
5. No nos lo creímos. Pasota, me asomé a las vías a través de unas maderas. Se acercaba el tren. ¡Piiiiiiii!
6. Ahí, montado en un vagón, estaba Michael Jackson disfrutando como un niño (y rodeado de niños, claro)
7. La estrella se apeó y nos tocó pasar. Curiosamente me colocaron en el asiento que había ocupado el Rey del Pop minutos antes. Eso sí, no sé si era en ese mismo tren. Yo lo flipé igual, lógico.
8. Al rato, nos lo volvimos a encontrar. El histerismo de la gente era incontrolable. Mickey Mouse estaba solo en una esquina. Mientras, Jackson rodeado de guardaespaldas-gorilas (dignos de una película de gángsters de los cuarenta) se subía en un tiovivo de cohetes voladores llamado Orbitrón.
9. Cogió a un niño, lo subió con él y aquel aparato empezó a girar. Subía y bajaba. Bajaba y subía. Michael abrió los brazos cual águila real. Yo le hice unas cuantas diapositivas (era la moda de la época). Fotos que estarán en algún cajón de Santander. Prometo encontrarlas.
10. Pero lo más escalofriante de todo: me acabo de reencontrar con mi pasado, mis recuerdos y aquel día de 1992. Ha sido gracias a un video colgado en Youtube. ¡Increíble y muy emocionante a la vez! Aquí lo tenéis:
11. Y yo que pensaba hablar de las claves del fiasco de El Topo...

1 comentario:
gran recuerdo...
Publicar un comentario en la entrada