2. A partir de ese momento, los responsables de TVE harán notar, con contundencia, que la televisión estatal ya no tiene absolutamente nada de publicidad. Así que no veremos muchas pausas en la emisión.
3. Sólo, durante la mañana y la tarde, programas contenedores como La mañana de La 1 o España Directo, entre otros, tendrán "descansos" de dos minutos exactos de duración.
4. No existirá la interrupción en el prime time. Las series, películas y programas en horario de máxima audiencia irán siempre del tirón.
5. Además, la cadena pública evitará los intermedios entre programa y programa para frenar las fugas de audiencia. Lógico. Eso sí, entre el Telediario y El Tiempo habrá un pequeño y valioso parón.
6. Todos estos cortes serán cubiertos por autopromociones de la casa. Éstas serán más largas y abundarán las multipromos. Es decir, Televisión Española nos venderá varios de sus espacios en una misma pieza. Aunque sean de diferentes temáticas, los contenidos irán hilados por un nexo común.
7. Respecto a la continuidad visual… también habrá cambios. Nuevas cortinillas y separadores: las creaciones virtuales se complementarán con otras protagonizadas por figuración real.
8. Y, sobre todo, cobrarán una mayor fuerza las juguetonas líneas que dan dinamismo a los logotipos de TVE. ¿Más personalidad para una nueva era? Esperemos...

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