2/5/10

Siete claves de la conservadora Ley Audiovisual 2010 de Zapatero, que acaba de entrar en vigor

1. Se mantiene la obligación, para las televisiones nacionales o autonómicas, de invertir en cine europeo el 5% de sus ingresos anuales. Pero, aquí la novedad, el 40% de esa cuota se podrá destinar a tvmovies o series propias. Y ya, si un canal dedica más de un 70 por ciento de su programación al cine, series o documentales podrá destinar absolutamente todo el porcentaje a su producción propia.

2. La Ley prohíbe la emisión de pornografía en abierto y violencia gratuita. Para proteger a los menores, los canales cerrados deberán permitir el contral parental.

3. La programación en abierto se clasificará por edades según una clasificación homologada por la nueva Autoridad Audiovisual. Aquellos contenidos que puedan ser "perjudiciales para el desarrollo físico, mental o moral de los menores solo podrán emitirse entre las 22 y las 6 horas, debiendo ir siempre precedidos por un aviso acústico y visual", estando este último presente durante todo el programa. Sí, tendremos que aguantar rotulitos en pantalla todo el rato.

4. Los programas de juegos y apuestas sólo podrán emitirse entre la 1 y las 5 de la madrugada. Teniendo que sobreimpresionar en pantalla el número de personas que han llamado en los últimos diez minutos (por eso a partir de ahora veremos un numerito perdido en pantalla en los calltv). Mientras, los espacios de contenido esotérico podrán emitirse entre las 22 y las 7 horas y los prestadores del servicio tendrán responsabilidad sobre posibles fraudes.

5. El tope de publicidad se mantiene a 12 minutos por hora, pero se permiten otros cinco para las autopromociones. Para la Ley estos programas y anuncios "no se consideran comunicación comercial".

6. Las televisiones autonómicas podrán emitir en otras autonomías limítrofes con las que compartan "afinidades lingüísticas y culturales siempre que así lo acuerden mediante convenio" las comunidades implicadas y que "exista reciprocidad".

7. La Ley autoriza la venta y el arrendamiento de las licencias. No obstante, estos negocios jurídicos sólo se podrán llevar a cabo cinco años después de la adjudicación y, en todo caso, no se podrá arrendar más del 50% de la capacidad de una licencia, es decir, si un operador tiene cuatro canales, sólo podrá alquilar dos. Además, perderá la licencia si está más de un año sin emitir. La televisión se "liberaliza" y deja de ser un "servicio público".

3 comentarios:

Ruth dijo...

Yo me cago en la reciprocidad de las autonómicas (perdón por la expresión).

Yo pago ONO religiosamente y gracias a eso puedo ver TV3 en Elche. Esta semana quise seguir el partido de la Champions del Barça en esa cadena pero ¡¡cortaron la emisión para que tuviéramos que verlo en Canal 9!! Aún me dura el cabreo.

Decepcionado dijo...

Una Ley que parece de Gobierno de derechas. Desprotege al cine español y las televisiones públicas para beneficiar al negocio privado. Favorece la publicidad dentro de los programas y toma medidas hipócritas de defensa de los menores que no sirven para nada. Zapatero es un político de derechas.

Lluesmaster dijo...

Ruth, entiendo tu cabreo, pero en el caso de C9 y TV3 no es simplemente una cuestión de "reciprocidad de las autonomías" sino que va mucho más allá. Salvando esta anomalía (que es prácticamente insalvable...) yo sí que esoy a favor de esa "reciprocidad" ya que hay zonas que pertenecen administrativamente a una Comunidad pero que cultural, económica y socialmente, dependen de la otra. Así es que totalmente a favor!!!! Saludos!!!