1. Ayer, Santi Millán y su mentalista Luis Pardo nos intentaron vender la moto.2. Nos prometieron que iban a ser los primeros en hipnotizar, a través de la tele, a toda la audiencia. "Algo nunca hecho antes en la historia de nuestra televisión", recalcaron Millán y Pardo. ¡Primicia mundial!
3. Pues bien... ¡MENTIRA! Y GORDA. No era la primera vez, ni la segunda, ni la tercera que se intentaba sugestionar, a través de hipnosis, al público que se encuentra en casa siguiendo un programa.
4. Ya lo hizo el histriónico hipnólogo italiano Giucas Casella, en varias ocasiones, en Risas y Estrellas y Noche de Fiesta de TVE.
5. Incluso, se colapsaba la centralita de la tele pública porque a muchos se les habían quedado las manos pegadas. O eso cuenta José Luis Moreno, director de ambos espacios de varietés.
6. También, años antes, Tony Kamo intentó dormir a los espectadores de ¡Hola Raffaella! a través de la sugestión catódica. Y con más gracia.
7. A nivel internacional, el tratamiento de la hipnosis en la pequeña pantalla ha sufrido varios giros de tuerca para evolucionar al terreno de la telerealidad más cómica, atrevida y sorprendente. Aquí, en cambio, estamos un pelín repetitivos desde los setenta, por lo menos...
































